Gripe!

Todos los años nos enfrentamos a la epidemia de gripe por estas fechas, y aunque es algo estacionario que siempre cada año tenemos presente, muchos papas acuden porque no saben muy bien como actuar ni que tratamiento aplicar.

Vamos a explicar un poco en qué consiste este virus y qué podemos hacer para ayudar a los peques de la casa.

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad del tracto respiratorio superior producida por el virus Influenza. Hay varios tipos del virus, subtipos y cepas, y tiene una alta capacidad de mutación (variabilidad antigénica), motivo por el cual todos los años se formula una nueva vacuna (muta muy rápido) y muchas veces no se sabe la efectividad que tendrá para proteger esa temporada. La campaña de vacunación suele iniciarse a finales de octubre o principios de noviembre, ya que los títulos de anticuerpos tardan en darnos una protección adecuada aproximadamente 4-6 semanas desde la vacunación. Aunque si no ha pasado ese tiempo y ya ha empezado la epidemia, siempre es mejor estar protegido.

Además tenemos gripe A y B, por lo que una persona puede pasar una gripe esta temporada, y si tiene mala suerte, volver a pasar el otro tipo.

¿Cómo se trasmite el virus?

El virus se disemina a través de partículas en el aire (al hablar, toser o estornudar) o de forma directa por las secreciones respiratorias. Al besar, tocar la cara de los niños o sus manos, o a través de objetos contaminados… ¡siempre importante lavarse bien las manos! sobre todo si vamos a tocar a un bebé pequeñito. Es un virus que se contagia con mucha facilidad, por lo que es importante extremar las precauciones en esta época.

Una persona infectada puede contagiar a muchas personas, ya que se es contagioso desde un día antes de la aparición de los síntomas hasta 5 días después del comienzo de éstos. Y los niños y personas inmunodeprimidas lo diseminan incluso más tiempo (los niños pueden ser contagiosos desde varios días antes del comienzo de la clínica).

¿Cuándo sospechar que estamos ante una gripe?

Habitualmente antes de la aparición de los síntomas hay un período de incubación de unos 2-4 días, donde puede haber algo de malestar general no específico. Tras este período aparece fiebre elevada de comienzo agudo (de hasta 40ºC, podéis consultar la entrada de fiebre y sus leyendas), escalofríos, tos, rinorrea, dolor de garganta, dolores musculares, cefalea, escaso apetito, etc. En niños también es frecuente que asocie náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. También puede manifestarse con laringitis, bronquiolitis o como una fiebre inespecífica, sin otra sintomatología.

Se trata de una enfermedad autolimitada, de varios días de duración (entre 4 y 7 días), aunque parte de la clínica se puede prolongar en el tiempo varias semanas, como la tos y el malestar general.

Al igual que otras infecciones víricas, pueden aparecer complicaciones. Hay que sospecharlas en caso de persistencia de la fiebre más allá de 1 semana, cuando asocie dolor de oído (otitis), dificultad respiratoria (exacerbación del asma, bronquiolitis, neumonía), si el niño está irritable o decaído, con mal aspecto, si aparecen manchas en la piel, o cualquier otra clínica que se salga de lo habitual. Es importante que el Pediatra valore estos casos que se salen de la clínica habitual o si notamos algo que no nos gusta en nuestro pequeño.

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento es sintomático:

  • Antitérmicos y analgésicos para la fiebre y el malestar general.
  • Lavados nasales si mucosidad.
  • Aporte de líquidos. No pasa nada si no quieren comer (ya comerán cuando se recuperen) pero tenemos que asegurar un correcto aporte de líquidos.
  • Reposo (¡descansar mucho!).

LA GRIPE NO SE CURA CON ANTIBIÓTICOS. Éstos deben estar restringidos a sus complicaciones (sobreinfecciones bacterianas), y siempre prescritos por vuestro médico.

Indicaciones para la vacunación de nuestros hijos frente a la gripe (comité asesor de vacunas de la Asociación Española de Pediatría):

  • Niños ≥6 meses de edad y adolescentes en determinadas situaciones o con enfermedades de base*.
  • Niños ≥6 meses de edad y adolescentes convivientes con personas de riesgo.
  • Convivientes y contactos habituales de lactantes <6 meses con riesgo.
  • Profesionales de centros sanitarios.
  • Niños cuyos padres desean la protección vacunal.
  • Embarazadas.

*Grupos de riesgo: enfermedad respiratoria crónica, enfermedad cardiovascular, enfermedad metabólica crónica, enfermedad crónica renal o hepática, enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía, enfermedades reumáticas, inmunodeficiencia congénita o adquirida, asplenia, enfermedad oncológica, enfermedad hematológica moderada o grave, enfermedad neuromuscular y encefalopatía, implante coclear, malnutrición, obesidad mórbida, prematuridad, Síndrome de Down y otros trastornos genéticos, tratamiento continuado con ácido acetilsalicílico, niños de 6 meses a 5 años institucionalizados… Si dudas, consulta a tu pediatra.

Si es posible, evitar acudir al Centro de Salud en estos momentos para dudas que se puedan resolver más adelante, y si vuestro hijo ya está con gripe a mimarlo mucho, descanso, líquidos, ánimo y paciencia, que lo más probable es que en unos días ese encuentre mucho mejor.

Paciencia, besos y muchos mimos.

Pediatribu

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